El significante, si bien se estructura en el cronos que significa su cadena de significantes, su resonancia puede ser aiónica. O dicho de otra manera, lo simbólico invita a la posibilidad de viajar por el tiempo. Es así cómo de ciertas formas, nuestros Yoes que ya no son, vienen a reivindicarse cada cierto tiempo, en una romántica batalla en contra de la muerte. Aquello que se repite, no se circunscribe sólo en lo traumático, sino también en la algarabía, en el amor o en el triunfo.
Quién no conoce la sensación de vencer, o ganar, o cumplir sus sueños... díficilmente puede perseguir esa sensación. La psicosis se desplegará allí donde la frustración sea aquello primordial. Por lo tanto la batalla por la vida será por sobrevivir a aquella destrucción, mas que por alcanzar el Eros.