domingo, 29 de octubre de 2017

El viejo

Existe un viejo que había sido un héroe... sanguinaria y visceral fue el uso de sus armas...
Frío calculador que defendió las fronteras de quienes se arrimaban a declamar poesías en sus tierras de paz... Por cuna de barro no consideró que las palabras fueran oro, más solamente lo hizo en su despacho privado, donde escuchaba a los juglares cantar sobre la libertad... La misma que podía cercenar en variadas y numerosas frustraciones...
De una decada a otra, el héroe ya no fue héroe... se habían prohibido los poemas y los cantares y los bailes y los gritos...
Los soldados bajaron los estandartes y se convirtieron en mercenarios... el hambre no llegó, puesto que siempre supo liderar... Pero la convicción fascista que había en su mirada, colmada de rectitud y ternura, se había dilatado año tras año... sólo quedaba una resignada sonrisa que le respondía al paso de la vida... Su inteligencia no había diezmado, lo cual al parecer le hizo entender la irracionalidad detrás de su dureza...
Nunca vieron sus ojos brillar, el amor parecía una fantasía en aquel reino donde palabras tan exageradas eran desestimadas mientras se trabajaba más duro...

Con el tiempo apareció una pequeña estrella, de ojos oscuros y cabellos dorados... no hablaba mucho el idioma del reino... aquello no importó, el viejo héroe se enamoró perdidamente de aquella pequeña estrella...
Los antiguos cantos sobre guerras sangrientas comenzaron a saberse como historia antigua, el nuevo tiempo ya no sabía de armas...
Una noche la vida bajó como el canto de una guitarra para conversarle, de cómo habian pasado los años, o si había entendido algo del tiempo o si había aprendido algo... El viejo le hizo saber de forma directa que nunca se había sentido tan vivo... su corazón había vuelto a latir y sus ojos mojados en felicidad, estallaban por las cosas lindas de la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario